El funcionario precisó que se trata de una estrategia económica del país que le otorga gran importancia a dicho sector.
El aporte de tal industria no se restringe solo a fabricar azúcar, sino que abarca otros productos de gran valía, como energía, alimento animal, alcoholes, rones, tableros de bagazo, sorbitol, glucosa, jarabe de fructosa, cera y otros derivados.
Al respecto, informó Santos Ferrer en entrevista con el diario Granma, que hasta el 30 de abril en la zafra azucarera se produjeron 400 mil 407 megawatts hora (Mwh), a partir del consumo de biomasa.
Mientras, argumentó, se le vendió a la Unión Eléctrica un excedente de 95 mil 164 Mwh, lo que representa un ahorro al país de ocho mil 673,5 toneladas de diésel por entrega neta.
También se produjeron 93 mil 734 toneladas de alimento animal, 330 mil 943 hectolitros de alcohol, 813 metros cúbicos de tableros y 476 mil 332 litros de bioproductos.
Santos Ferrer aseguró que si bien las condiciones del clima son difíciles en los más recientes meses, la campaña azucarera se desarrolla pese a las situaciones complejas.
Señaló que este sector además está afectado por la crisis económica-financiera, y energética, acentuada por la intensificación del bloqueo de los Estados Unidos hacia esta nación, y los efectos de la Covid-19.
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