Al intervenir en la conmemoración del XX aniversario de la adopción de la resolución sobre Mujer, Paz y Seguridad del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, la embajadora alterna de Costa Rica, Maritza Chan alentó a los Estados a reafirmar su compromiso de promover el liderazgo y la participación plena, equitativa y significativa de la mujer en todos los procesos y negociaciones multilaterales de desarme, control de armamentos y no proliferación.
La cancillería tica sostiene que esa resolución convoca a los Estados a llevar a las mujeres al frente y al centro de los procesos de paz y de seguridad, a dejar de hablar de ellas como «víctimas» y a iniciar conversaciones sobre la importancia de su voz y su participación plena, equitativa y significativa.
Chan subrayó que la intención original de la resolución no fue nunca promover mujeres soldados, sino más bien cosechar los beneficios que se obtienen cuando las mujeres se convierten en participantes equitativos en todas las deliberaciones y soluciones.
Esto, prosiguió, incluye la representación de la mujer en las reuniones internacionales y en los foros multilaterales que se ocupan del desarme, no proliferación y control de armamentos.
Chan mencionó la persistencia de una reveladora brecha entre nuestras palabras y acuerdos y nuestras acciones, pues ese cambio no llega ni con suficiente rapidez ni con suficiente alcance, tiene un ritmo demasiado lento para las mujeres y las niñas, cuya vida depende de él, y para la eficacia de los esfuerzos orientados a mantener la paz y la seguridad mundial.
Datos del informe del Secretario General (S/2019/800) reflejan que las mujeres siguen viéndose excluidas de muchos procesos políticos en materia de paz y seguridad, mientras un minúsculo 0,2 por ciento del total de la asistencia bilateral para situaciones de fragilidad y de conflicto es destinada a organizaciones de mujeres.
Asimismo, indica que la participación de la mujer sigue siendo simbólica o baja en las negociaciones de paz y de seguridad.
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