Centenares de personas cerraron desde la madrugada con neumáticos encendidos y rocas el paso en varios puntos de la carretera central, que comunica a Lima con el centro andino y amazónico del país.
Mientras tanto, otros centenares de opositores de extracción popular bloquearon en varios tramos la autopista Túpac Amaru, que comunica al centro de la ciudad con la zona llamada Lima Norte y es la ruta de salida de la capital al norte de la costa peruana.
Participaron los primeros grupos de marchistas llegados a protestar en Lima principalmente desde la región surandina de Puno, bastión de las demostraciones opositoras que registran 48 muertos en disturbios, en su mayoría abatidos por disparos de armas de fuego, un policía asesinado y 11 civiles
Los manifestantes corearon lemas de rechazo a la permanencia de la presidenta en el cargo, de elecciones generales adelantadas y de una asamblea constituyente y en ambos casos se retiraron en forma pacífica.
La Defensoría del Pueblo, que monitorea las demostraciones y sus consecuencias, reportó que hasta el mediodía la Policía no detuvo a ningún manifestante.
También se registraron marchas y plantones en varios puntos de la ciudad, como la zona de Atocongo, en el lado sur de Lima, y Santa Anita, en el lado este, en lo que parece un cambio de modalidad de los opositores, debido a la polémica prohibición municipal de marchas y concentraciones políticas en el centro histórico de Lima.
Las protestas se hicieron sentir pese a las duras acciones de la Policía, que dispersó ayer con gases lacrimógenos marchas pacíficas en el centro y otros barrios de la ciudad, operaciones en las que dispararon descargas de perdigones que hirieron levemente a varios manifestantes.
Especial indignación causó un video que muestra a una mujer indígena andina que avanza al cordón policial que cerraba el paso a los manifestantes y un policía le dispara al cuerpo, a corta distancia, una granada de gas lacrimógeno.
Al respecto, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos condenó “la violencia policial contra hermanas/os de regiones que protestan pacíficamente”, lo que consideró “una expresión clara de racismo”.
Entretanto, desde Puno siguen saliendo rumbo a Lima autobuses con manifestantes pese a denuncias de hostilidad policial en el trayecto y en los alojamientos de los que llegaron a esta capital.
lam/mrs
















