Habeck dijo a los periódicos del grupo Funke que la seguridad del suministro energético en Alemania estuvo garantizada durante este difícil invierno y seguirá estándolo.
Señaló que el país tiene la situación bajo control gracias a los elevados niveles de las instalaciones de almacenamiento de gas y a las nuevas terminales de gas natural licuado en las costas del norte de Alemania, y, no menos importante, gracias al aumento de las energías renovables.
Las tres últimas centrales nucleares alemanas deberían haber sido retiradas de la red a finales del año pasado.
Sin embargo, debido al conflicto en Ucrania y a la crisis energética que desencadenó, el Gobierno decidió mantener los tres reactores en funcionamiento durante el invierno, pero el próximo sábado se apagarán definitivamente.
mem/rfc
















