Una turba incontrolada arremetió contra ómnibus y automóviles que trasladaban hacia la embajada a residentes de la nación árabe en este país.
Abdul Karim llamó a la intervención de la justicia para que los agresores rindan cuenta por esas acciones hostiles.
‘Debe haber rendición de cuentas, ante las autoridades libanesas, de todos aquellos que atacaron a los sirios que se dirigían a la embajada para participar en las elecciones presidenciales’, dijo el diplomático.
Con anterioridad, Hizbulah apuntó en una declaración que esos vándalos no representan al pueblo libanés que a lo largo del conflicto bélico en el vecino Estado dio la bienvenida a los refugiados.
La abrumadora mayoría de los libaneses son ajenos a ese comportamiento y hacen votos por la buena vecindad con la hermana Siria y abrigan la esperanza de una normalización de relaciones que ahora se hallan en un frío nivel, expresó el movimiento.
El Partido de la Resistencia islámica exhortó a las autoridades para que abran una investigación y capturen a los causantes de esos condenables incidentes.
A su momento, el jefe del partido Fuerzas Libanesas, Samir Geagea, amenazó a quienes votaran a favor del presidente Bashar al-Assad. ‘Si no temen a su gobierno y ni parecen ser refugiados con miedo, deben regresar a sus casas’, manifestó.
Líbano acoge a más un millón de ciudadanos sirios para ser el país que alberga mayor número de refugiados per cápita, casi uno por cada cuatro.
Esa situación cobró factura en la infraestructura y los recursos del llamado país de los cedros, sobre todo en la medida en que la economía enfrenta la peor crisis en décadas.
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