Los hospitales redujeron sus programas de cirugía para mantener una reserva de medicamentos en casos de emergencia, dijo.
‘Estamos preocupados, añadió, porque el sector no puede detenerse, en especial cuando la vida del paciente está en peligro; tenemos que hacer algo’, subrayó.
A juicio de Abiad, lo más preocupante consiste en que no se sabe hasta cuándo continuará la situación.
Las carencias continuarán a medida que el gobierno siga paralizado, endeudado y en busca de cómo recaudar fondos, apostilló.
Las autoridades advirtieron a principios de abril que el dinero para los subsidios se agotaría en unos dos meses. Por ese motivo, acabarán las subvenciones para productos básicos, entre estos los combustibles, el trigo y las medicinas que suponen un egreso de unos seis mil millones de dólares al año.
Ese programa de protección agotó las reservas del Banco Central, que cayeron de unos 30 mil millones de dólares en octubre de 2019 a unos 15 mil millones en marzo pasado y aun siguen en descenso.
La gerencia de esa institución prestamista afirmó que evitará tocar sus reservas obligatorias para pagar alrededor de 1.3 mil millones de dólares que debe a importadores por suministros médicos.
El jefe de la Asociación de Importadores de Productos Farmacéuticos de Líbano, Karim Gebara, anticipó un empeoramiento para este mes ante la negativa de proveedores a entregar sus productos.
De acuerdo con Gebara, hay un adeudo de unos 600 millones de dólares con esos exportadores.
‘En otras palabras, explicó, no se pagaron las medicinas recibidas en los últimos seis meses’.
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