Mathias Pierre, ministro delegado de Asuntos Electorales, reiteró que las elecciones no son una opción, sino una obligación, y aseguró que es muy difícil aplicar todos los aspectos de la Constitución de 1987.
Para el también político, la carta magna vigente está en la raíz de las dificultades para establecer un Consejo Electoral Permanente, y en los constantes enfrentamientos entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
No obstante, sus críticos apuntan que los distintos gobiernos del país nunca aplicaron la ley de leyes, y amenazan con recurrir a la violencia para detener el proceso de referendo constitucional.
Plataformas como el Sector Democrático y Popular, el partido Pitit Dessalines o el presidente de la Asamblea Nacional (parlamento), Joseph Lambert, criticaron el ejercicio democrático y aseguraron que viola la carta magna vigente en la cual se establece en proceso para aprobar una nueva carta magna.
‘Las escenas que estoy viendo, por ejemplo, de un excomisario del Gobierno con un machete en la mano y otras declaraciones, creo que esto no nos llevará a ninguna parte’, refutó por su parte el primer ministro interino, Joseph Jouthe.
Otras organizaciones anunciaron manifestaciones la próxima semana contra el referendo, mientras el Sector Democrático continúa sus giras por el país para alentar a la población a posicionarse contra el ejercicio.
A pesar de las críticas, el gobierno sostuvo que celebrará la consulta popular e intensificó su campaña por el Sí con debates televisados, vallas públicas, impresos, aunque la reciente alza de los contagios y muertes por Covid-19 podría poner en suspenso el referendo.
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