En una alocución ante el Gobierno, Rouhani reiteó que no hay lugar para las armas de destrucción masiva, incluidas las nucleares, en el programa de defensa del país.
‘La República islámica de Irán no quiere poseer un arma nuclear y nunca quiere usar un arma nuclear’, subrayó.
Rouhani recalcó que Teherán no busca armamento de ese tipo y si desarrollar tecnologías nucleares pacíficas, ‘nuestro derecho’, resaltó.
Como firmantes del Tratado de No Proliferación, agregó, hay un contrato de salvaguarda con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que se cumple a plenitud.
Irán no realiza actividad nuclear encubierta, aseguró, porque es una cuestión decisiva en el país y de apego a una fatwa (decreto legal islámico) emitida por el líder supremo, Ali Jamenei.
Ya sea Europa, Estados Unidos o la ONU lo digan o no, nuestra opinión es la misma que la de Jamenei; no habrá armas atómicas en la República islámica, enfatizó.
El jefe de Estado anunció que Teherán limitará inspecciones en sus sitios nucleares a partir del próximo día 23, aunque continuará adherido al Tratado de No Proliferación.
Aunque, añadió, si el director general de la OIEA, Rafael Grossi, llega a Teherán para negociar, escucharemos sus propuestas, apostilló.
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