Según la agencia Associated Press y The New York Times, varias personas vieron a Weisselberg llegar a los tribunales en Manhattan alrededor de las 06:20, hora local, junto con su abogada, y está previsto que la fiscalía neoyorquina anuncie este jueves una acusación criminal después de realizar una pesquisa de dos años sobre las actividades empresariales del exgobernante.
Los fiscales acusan a la Organización Trump y a Weisselberg de violaciones tributarias y los cargos a presentar estaban vinculados con beneficios que la empresa dio a sus altos directivos, tales como el uso de apartamentos y autos y el pago de matrículas escolares, informaron a la AP dos fuentes familiarizadas con el tema.
Los cargos seguían siendo confidenciales hasta que se presenten esta tarde en una audiencia en el tribunal estatal de Manhattan, aunque había incertidumbre sobre posibles acusaciones contra el propio exgobernante en esta fase de la pesquisa.
Un portavoz de la Organización Trump criticó la oficina del fiscal de distrito de Manhattan Cyrus Vance Jr. (D) en un comunicado, argumentando que ‘este es un proceso penal que involucra beneficios para empleados que ningún otro fiscal de distrito pensarían en presentar, esto no es justicia, es política’.
‘Allen Weisselberg es un esposo, padre y abuelo amoroso y devoto que trabajó en la Organización Trump durante 48 años, y ahora es utilizado por el Fiscal de Distrito de Manhattan como un peón en un intento por dañar al expresidente’, dijo el vocero.
La investigación está dirigida por el fiscal de Manhattan, Cyrus Vance, y la secretaria de Justicia de Nueva York, Letitia James, ambos del Partido Demócrata.
Trump calificó recientemente a los fiscales de Nueva York de ‘groseros, rencorosos y totalmente prejuiciosos’, y aseguró que las acciones de su empresa estaban acordes con las ‘prácticas normales en toda la comunidad empresarial de Estados Unidos y de ninguna manera eran criminales’.
En medio de este escenario, Trump continúa obsesionado con argumentos de que deben anularse los resultados de las elecciones del 3 de noviembre de 2020, que insiste en que ganó, a pesar de que entes judiciales y funcionarios de su propio gobierno rechazan que hubiera un fraude masivo en esos comicios.
Trump enfrenta más de una docena de investigaciones y juicios activos que involucran una amplia gama de asuntos, incluidas acusaciones de conducta sexual inapropiada, disputas financieras e investigaciones gubernamentales sobre sus negocios y sus esfuerzos por revertir las elecciones de 2020.
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