En una alocución televisada, Bassil, yerno del presidente Michel Aoun, acusó al gobernador del Banco Central, Riad Salameh, por adoptar la medida de marras en medio del diálogo para formar un próximo ejecutivo.
En opinión del también excanciller, Salameh intentó torpedear la instalación de un gabinete que trabaje en evitar una anunciada debacle económica y financiera.
Pese a ese y otros obstáculos, Bassil aseveró que nota avances en la posibilidad de salir del estancamiento en formar la alineación gubernamental, de la cual carece el país desde el 10 de agosto de 2020.
El primer ministro interino libanés, Hassan Diab, destacó que Salameh violó la ley al quitar las subvenciones a los hidrocarburos.
‘La crisis del gasóleo registró una escalada por la repentina decisión del gobernador del Banco Central’, acotó.
Diab la describió de maniobra sospechosa por su contenido oportunista, en tanto que se respira ambiente positivo entre el presidente y el primer ministro designado para instalar el nuevo gabinete.
Mientras, el bloque parlamentario de Hizbulah, Lealtad a la Resistencia, hizo un llamamiento a tomar como máxima prioridad la formación del ejecutivo, a fin de detener el deterioro de la vida de los libaneses.
El Partido de Dios se refirió a la grave escasez de medicamentos, combustible y pan, e incluso leche para bebés que, de seguir, conducirá a un explosión social imprevisible.
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