En un comunicado, el vicepresidente del Parlamento, Elie Ferzli, opinó que las próximas jornadas serán testigo del nacimiento del gabinete o de lo contrario el primer ministro designado, Najib Miqati, dimitirá.
Si Miqati decide hacerse un lado, el país podría enfrentarse a una crisis política abierta a todas las eventualidades, anticipó.
A su momento, el diputado Simon Abi Ramia, del partido Corriente Patriótica Libre, advirtió que de no surgir un ejecutivo en lo inmediato, la nación se encamina hacia el colapso y la colisión.
Pese a esos pronósticos sombríos, el presidente de la República, Michel Aoun, confía en que está cerca la nominación del gabinete.
Aoun aseguró a los ciudadanos de que la alineación gubernamental emergerá en cooperación con Miqati.
Esfuerzos locales y regionales y más allá no lograron romper el estancamiento para formar gobierno en Líbano, carente de esa instancia desde el 10 de agosto de 2020.
A lo largo de este año, fallaron en el intento Mustafá Adib y Saad Hariri, quienes plantearon crear un equipo de 24 especialistas alejados de los partidos políticos, pero no de las sectas confesionales.
A medida que hay dilación y sin solución a la vista, el diputado por el partido Corriente Futura, Sami Fatfat, alertó que si Mikati fracasa, convocarán a protestas, a disolver el Parlamento y a la renuncia de Aoun y a la celebración de elecciones generales.
Fatfat expresó que tal como están las cosas, no descarto la posibilidad de que dimita el primer ministro designado.
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