La obra, a cargo de la empresa Energía del Pacífico (EDP), superó ya el 92 por ciento de ejecución y ahora aguarda por la mencionada barcaza, que partió la semana pasada desde un astillero en Singapur.
Según Alberto Osorio, gerente general de EDP, con dicha unidad flotante para el almacenamiento de gas natural licuado solo faltaría la conexión con una tubería hasta la planta, erigida en el occidental puerto de Acajutla.
Una vez puesta en funcionamiento, esta planta tendrá una capacidad instalada de 378 megavatios (MW), abastecerá un tercio de la demanda eléctrica de El Salvador y diversificará la matriz energética de esta nación centroamericana.
El proyecto, con un costo estimado de mil 100 millones de dólares, comenzó su fase constructiva en diciembre de 2018, y avanzó pese a la irrupción a inicio de 2020 de la pandemia de Covid-19.
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