Algunas de las principales calles de esta capital fueron inundadas por una gran marcha convocada por diversos sectores de la sociedad civil, en rechazo principalmente a la reciente adopción del Bitcoin como moneda legal.
Además, la protesta rechaza las reformas en el sistema judicial, así como una resolución de la corte constitucional que avala la reelección presidencial, hasta ahora vetada por artículos pétreos en la carta magna.
Sindicalistas, feministas, estudiantes, jueces y médicos partieron de la Universidad de El Salvador, el parque Cuscatlán y el Centro Judicial Isidro Menéndez, hacia la céntrica Plaza Morazán.
Los organizadores exigen la restauración del orden democrático y el Estado de Derecho, con pancartas y consignas en contra del presidente Nayib Bukele, a quien acusan de ‘tirano’ por acaparar los poderes del Estado.
Varios manifestantes denunciaron la presencia de un grupo aislado, vestido de negro y enmascarado, a quienes atribuyeron la generación de disturbios y el daño a la propiedad pública recién denunciado por voces oficialistas.
En una reseña de la jornada, el gubernamental Diario El Salvador destacó la realización de actos vandálicos, como la destrucción de propiedad provada y la obstrucción del paso vehicular, y cuestionó lo ‘pacífico’ de la marcha.
A su vez, las autoridades sanitarias reiteraron la inconveniencia de este tipo de aglomeraciones, pese al avance en la campaña de vacunación contra la Covid-19, por el reciente repunte en los contagios.
mem/cmv
















