Rouhani apuntó que continúan en vigor las acciones del expresidente Donald Trump de medidas punitivas y la llamada presión máxima para imponer su voluntad a Teherán.
‘De alguna manera conseguimos los fondos para importar la vacuna contra la Covid-19 y el criminal que estaba en la Casa Blanca impedía la circulación de nuestro dinero en los bancos’, en alusión a las dificultades creadas por la política de Trump.
El jefe del Estado iraní consideró que todavía no ve buena voluntad en el Ejecutivo presidido por Joe Biden, pues, pese a un cambio de discurso, los hechos son los importantes.
Debemos ver en la práctica lo que están haciendo y cómo quieren compensar el crimen cometido por el expresidente norteamericano.
Rouhani emitió esos comentarios, tras una petición de Biden sobre el regreso de Irán al acuerdo nuclear, aunque Estados Unidos lo abandonó en mayo de 2018 y reimpuso sanciones a la república islámica levantadas, en virtud del pacto nuclear sellado en 2015.
Teherán redujo sus obligaciones nucleares, pero nunca se retiró.
Después de la salida ilegítima estadounidense, los tres signatarios europeos (Alemania, Francia y Reino Unido) permanecieron indiferentes a las medidas punitivas de Washington.
Ante esa inacción, Irán adoptó cinco pasos que recortaron sus compromisos, pero prometió que los revertirá tan pronto como las otras partes cumplan con lo estipulado en el convenio.
Irán reanudó el enriquecimiento de uranio hasta 20 por ciento en la planta de Fordow y advirtió que en caso de que Washington continúe su política de castigo, impedirá inspecciones de la Organización Internacional de Energía Atómica.
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