El primer antídoto iraní de fabricación nacional, Coviran, inició su andadura en diciembre pasado.
Desarrollada por el Instituto Razi de Vacunas y Sueros, COV-Pars se administra en tres etapas, dos inyecciones intramusculares con 21 días de diferencia y otra intranasal al mes de la última sesión.
Los desarrolladores del antídoto dicen que protege al receptor del virus y a evita que lo transmita a otros.
Coviran está adelantado en el programa y su segunda fase de ensayo en humanos comenzará en marzo.
Al mismo tiempo, Irán adquirió dos lotes de la vacuna rusa Sputnik V y otro de la china Sinopharm de China para inmunizar de inmediato a grupos sensibles.
mem/arc
















