El sondeo del no gubernamental Instituto de Estudios Peruanos (IEP) precisa que el aval al desempeño del mandatario subió de 21 a 22 por ciento, principalmente gracias a un alza del apoyo en el centro andino del país, de 19 a 26 por ciento respecto a enero.
La aprobación a la gestión del gobernante que juró el cargo en noviembre de 2020, en medio de una grave crisis, era en diciembre de 38 por ciento, en tanto la desaprobación bajó este mes de 67 a 65 puntos porcentuales.
El IEP consultó a los encuestados su opinión sobre cómo manejan la crisis de la Covid-19 Sagasti y su equipo de gobierno y solo ocho por ciento respondieron que lo hace bien (7) o muy bien (1).
Por el contrario, 42 de cada 100 opinaron que maneja mal (21) o muy mal (21) y 48 por ciento contestaron que lo hace regular, es decir ni bien ni mal.
Sagasti asumió la presidencia en forma transitoria tras ser elegido nuevo titular del Congreso (parlamento) y para completar, por sucesión, el ciclo constitucional iniciado en 2016 por el neoliberal Pedro Pablo Kuczynski.
Kuzcysnki dimitió en marzo de 2018 por un escándalo de corrupción, causa similar a la invocada por la mayoría congresal para destituir a Vizcarra en noviembre de 2020 y promover a la jefatura del Estado al entonces presidente derechista del Parlamento, Manuel Merino, quien renunció ante grandes protestas en su contra.
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