El postulante del partido Renovación Popular, Rafael López, un acaudalado empresario, declaró sobre el caso de Ana Estrada, que si alguien se quiere matar, se lance de lo alto de un edificio o se corte los venas, pero que no intervenga el Estado.
El comentario es ‘una completa falta de respeto no solo hacia Ana Estrada, sino además hacia todas las personas que han cometido suicidio o han intentado cometerlo, y fomenta, asimismo, una visión simplista y prejuiciosa’, señaló la Asociación Psiquiátrica.
‘El suicidio es un fenómeno muy complejo, que obedece a múltiples factores, que suele ser la consecuencia final de un sufrimiento insoportable por parte de quien lo realiza, y muchas veces se puede prevenir’, agrega la declarción.
Con sus cuestionadas palabras, López evidenció su apego al dogma religioso contra el suicidio, pues es miembro de la agrupacion católica ultra conservadora Opus Dei y hasta proclama ser célibe.
La agrupación profesional pidió una actitud respetuosa, reflexiva y empática por parte de la sociedad sobre esos temas.
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