Según la fuente, dada la incertidumbre en torno a los factores epidemiológicos y políticos, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real podría oscilar entre 7,5 y 12,5 por ciento, estabilizándose del 6,0 al 7,0 por ciento a medio plazo.
‘No es normal hablar de estos amplios rangos en las previsiones’, dijo Hans Timmer, economista jefe de la región de Asia meridional del Banco Mundial, reflejó el diario The Hindu.
El documento destacó algunas dificultades para medir el PIB, pues es probable que la pandemia provoque un fuerte descenso de los ingresos del sector informal.
Además, es complicado calcular el valor de las transacciones del sector de los servicios durante la pandemia. Asimismo, la creciente dependencia de los servicios digitales también provocará problemas de estimación en el futuro.
Se espera que el año fiscal que finaliza hoy registre el peor daño económico debido a la pandemia: la economía se contrajo 8,5 por ciento en el periodo 2020-2021, estimó el Banco Mundial.
Para el conjunto de la región del sur de Asia se prevé un crecimiento del 7,2 por ciento en 2021 (año natural) y del 4,4 por ciento en 2022, lo cual sitúa a la zona en la senda de la recuperación, tras un lapso de crecimiento bajo.
Sin embargo, la mejora no es pareja y está muy por debajo de las estimaciones anteriores a la Covid-19.
oda/abm
















