Convocados por el presidente de República Democrática del Congo, Félix Tshisekedi, líder temporal de la Unión Africana, los ministros de Relaciones Exteriores de los tres países tratarán de concretar el camino para acordar cómo llenar y explotar el embalse.
Desde que comenzó a erigirse sobre el Nilo Azul hace ya 10 años, la GERD (siglas en inglés) provocó desencuentros principalmente entre Addis Abeba y El Cairo, y aunque a partir de 2014 iniciaron negociaciones oficiales junto con Jartum, continúan sin solventar sus diferencias.
Tras vaivenes y fracasos, los etíopes esperan que esta enésima gestión permita avanzar hacia la rúbrica de un convenio trilateral garante de la utilización pacífica del dique.
Idéntica aspiración tienen egipcios y sudaneses, la Comisión de la Unión Africana y Naciones Unidas, además del resto de los siete Estados beneficiados por el río Nilo.
Ambicionan que el próximo lunes, cuando concluya la reunión, queden definido el reinicio de las conversaciones. Quieren, en otros términos, que esa fricción no descomponga relaciones e instale otro complejo conflicto en África.
Varios detalles causan el disenso, pero el principal es acerca del tiempo de llenado del embalse. Egipto solicita que dure de 12 a 21 años y Etiopía contempla hacerlo en siete.
Durante la temporada de lluvias de 2020, las autoridades etíopes vertieron agua y ya avisaron que este año lo harán otra vez, lo cual suscitó críticas de egipcios y sudaneses.
Los dos países exigen firmar un acuerdo legalmente vinculante sobre cómo funcionará la represa en los ciclos de sequía y cómo se resolverían las disputas, antes de llenarla.
Egipto, dependiente del Nilo para casi todas sus operaciones de riego y abasto de agua potable, considera el proyecto hidroeléctrico una amenaza para su supervivencia. Y Sudán, aunque inicialmente reconoció que reducirá las inundaciones y abaratará el costo de su electricidad, tiene ahora temores similares.
Etiopía, en tanto, defiende que aprovecha un recurso natural propio para sacar de la pobreza a millones de ciudadanos y promover el crecimiento en el denominado Cuerno Africano, sin provocar grandes daños a terceros.
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