El medio informativo cita declaraciones del ministro interino de Finanzas Ghazi Wazni, quien advirtió de la necesidad de aplicar un plan de reducción de subvenciones que ahora egresan 500 millones de dólares al mes.
A medida que hay un derrumbe de la economía, el Banco Central (Banque du Liban-BDL) recomienda al Gobierno interino un levantamiento gradual para racionar la protección de las mercancías básicas.
‘Deben acelerar esa medida, pues el costo de perder tiempo es muy alto; cada retraso, se vuelve más alto el costo’, precisó.
La peor crisis económica y financiera de este país en décadas conduce al hambre, la pobreza y el descontento social que se expresa en protestas masivas incontrolables.
El proyecto para recortar subsidios, explicó Wazni, supone reducir de 300 a 100 los productos protegidos, entre ellos combustible y medicamentos, al tiempo que introduce una tarjeta de racionamiento para 800 mil familias pobres.
Al aplicar ese método, agregó, solo se gastaría la mitad de los actuales seis mil millones anuales.
Ese plan requiere de luz verde por el Parlamento, en tanto que el financiamiento de esas tarjetas se cubriría con las reservas de divisas del país,
estimadas en unos 16 mil millones de dólares.
Las arcas del BDL comenzaron a agotarse más rápido de lo esperado y de ellas solo podrían disponer de mil 500 millones, so pena de tocar los depósitos de ahorristas privados.
De finales de 2019 a la fecha, la moneda libanesa perdió más de 90 por ciento de su valor respecto al dólar estadounidense como resultado de lo cual los salarios de nueve de cada 10 libaneses carecen de representatividad en el mercado.
Informes del Banco Mundial y de la ONU dan cuenta que más de 50 por ciento de los habitantes de este país se hundieron por debajo del umbral de la pobreza, estimado en 3,64 dólares diarios.
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