Sarraf se presentó por propia voluntad ante el juez a cargo de la pesquisa, Tarek al-Bitar, a quien confirmó su disposición de continuar ayudando en el proceso.
En un comunicado, el extitular refirió de su solicitud para testificar y entregar un expediente, en el cual recopiló información y documentos sobre el caso.
‘Espero que la contribución conduzca a revelar los hechos e identificar los responsables del crimen y a los negligentes’, suscribió.
Las familiares de las víctimas y sobrevivientes de la catástrofe culpan a la elite gobernante por permitir el mal almacenaje durante años de tres mil 750 toneladas de nitrato de amonio, las causantes del desastre.
La explosión mató a unas 200 personas, hirió a más de seis mil y destruyó los hogares de unas 300 mil.
En la percepción popular, hay dudas sobre una investigación transparente e independiente, en tanto que en Líbano es notoria la impunidad en estos casos, dicen los analistas.
A principios de año, apartaron del proceso al jurista Fadi Sawwan, quien acusó y citó para interrogar al primer ministro interino Hassan Diab y a otros tres extitulares bajo sospecha de negligencia.
Dos de los exministros lo impugnaron, con el pretexto de que violó procedimientos legales y constitucionales, y demandaron su remoción, y lo lograron cuando lo sustituyeron por Tarek al-Bitar.
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