El asesor de seguridad nacional iraquí Qassem al-Araji aseveró que no habrá más bases extranjeras en el territorio nacional, en declaraciones al finalizar la tercera ronda de diálogo entre Washington y Bagdad.
‘La parte estadounidense retirará un número significativo de uniformados, mientras los iraquíes asumirán en exclusiva la tarea de luchar contra Daesh (acrónimo en árabe de Estado Islámico)’, dijo Araji.
Antes de ese encuentro, las Unidades de Movilización Popular (al Hashd al-Shaabi en árabe) anunciaron que están dispuestas a dirigir ataques contra los representantes del Pentágono en el país.
En una declaración difundida por Telegram, la Resistencia consideró que mantendrá su beligerancia si no hay una fecha fija para la retirada final de los ocupantes norteamericanos.
Al Hash al-Shaabi, que forma parte de las Fuerzas Armadas iraquíes, refutó una declaración de Estados Unidos e Iraq, a la cual calificaron de descuidada y sin indicio alguno sobre la ley adoptada por el Parlamento para expulsar a los militares foráneos.
Los intereses estadounidenses en Iraq son frecuente blanco de ataques desde los asesinatos en enero de 2020 en Bagdad del general iraní Qasem Soleimani y el subcomandante iraquí de Al Hash al Shaabi, Abu Mahdi al-Mohandes.
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