El Instituto Robert Koch, el ente gubernamental encargado del control de enfermedades infecciosas, notificó en las pasadas 24 horas 92 fallecimientos y 11 mil 437 nuevas infecciones con el coronavirus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad, para un total de 80 mil seis y 3,1 millones, respectivamente.
La tasa de incidencia por cada 100 mil habitantes en siete días creció a 165,3 después de estar en 160 este sábado.
La canciller federal alemana, Ángela Merkel, y el presidente Frank-Walter Steinmeier asisitieron la víspera a los homenajes a las víctimas. Primero fueron al servicio religioso matutino en la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm, un monumento en Berlín contra la guerra y la destrucción.
El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Georg Baetzing, dijo que la enfermedad, la agonía y la muerte no se pueden dejar de lado en este largo año, ya que han afectado profundamente la vida de muchas personas.
Más tarde el presidente Steinmeier pidió a sus coterráneos recordar a las personas que están detrás de las cifras.
En un discurso en la sala Konzerthaus, transmitido en directo por la televisión, advirtió que una sociedad que ignora este sufrimiento sufrirá en su conjunto.
La ceremonia se produjo mientras las autoridades sanitarias advirtieron de más afectados por la dolencia.
Lothar Wieler, presidente del Instituto Robert Koch, expuso que empeora la realidad en las unidades de cuidados intensivos, que tratan a personas de 15 a 49 años de edad.
Ante esa situación, el gobierno de Merkel acordó un cambio de ley con el Bundestag (parlamento), que obliga a los 16 estados federados imponer medidas más duras, como toques de queda nocturnos en las zonas más afectadas.
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