El presidente iraní, Hassan Rouhani, aseguró que la vacuna contra la mortal enfermedad es una prioridad, pero existen dificultades para comprarla ante medidas coercitivas norteamericanas.
Hay obstáculos impuestos por el bloqueo estadounidense, dijo, que impide transferencias bancarias iraníes hacia el exterior.
‘Las sanciones contra nuestro país obstaculizan el acceso para inmunizar a la población’, declaró Rouhani durante una sesión del Comité Nacional de Combate al Coronavirus.
El jefe de Estado afirmó que las autoridades acopiaron los fondos necesarios para comprar las vacunas, pero existen dificultades por el injusto embargo norteamericano.
Irán vive condiciones desfavorables de enfrentamiento al patógeno que amenaza con otra oleada de infecciones y muertes, según el presidente.
Para mermar esos pronósticos, llamó a una participación masiva de cumplimiento y aplicación estricta de las directrices de salud.
Los informes indican que los ciudadanos acatan en menos de 60 por ciento las orientaciones de prevención y lo óptimo sería de 80 a 90 por ciento.
Desde febrero de 2020 a la fecha, la república islámica registró casi dos millones 360 mil positivos y unas 69 mil muertes por la pandemia.
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