Un borrador sobre el financiamiento de esas tarjetas aún está pendiente de la aprobación por Diab, divulgó la estación de radio Voice of Liban.
Ese documento será una alternativa al subsidio para medicamentos, alimentos y combustible, aunque el mecanismo de pago todavía está en discusión, agregó el reporte.
La tarjeta llegará a sus usuarios por medio de los bancos, aunque el jefe interino del Gobierno estableció una condición, que llegue a al menos 600 mil familias.
Los expertos predicen que, con ese sistema de racionamiento, Líbano ahorrará unos mil 400 millones de dólares de los cinco mil millones que gasta en la actualidad en subsidios.
Con ese método de distribución habrá beneficios para unas 750 mil familias, algunas de las cuales pasaron en los dos últimos años de clase media a estar por debajo del umbral de la pobreza.
La peor crisis económica y financiera en décadas en Líbano agotó las reservas de divisas del Banco Central, el encargado de mantener los subsidios, y sus directivos advirtieron que está muy cerca la fecha de eliminarlos por completo.
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