El pacto con Mendoza plantea ‘construir un amplio acuerdo político, social y ciudadano para lograr un gobierno del pueblo e impulsar los cambios profundos que el Perú necesita’ y fue suscrito ayer por ambos en un acto público.
Posteriormente, Castillo difundió una declaración con una serie de compromisos que cumplirá si es elegido presidente y que descarta supuestas intenciones que le atribuye una vasta campaña de la gran mayoría de los medios de prensa que favorece a su rival, Keiko Fujimori.
Precisa el aspirante que hará cambios fundamentales como la convocatoria a una Asamblea Constituyente, dentro del marco jurídico vigente, y añade que ‘nunca más golpes de Estado, nunca más compra de medios de comunicación, nunca más corrupción’, alusión a acciones del gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000) y su hija Keiko.
‘Me comprometo a que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma hasta haber honrado mis promesas de transformación social. Mi Gobierno buscará una solución decidida y sostenible en el tiempo para la pobreza y el desempleo’, asevera.
También se compromete a dejar el cargo al término de un eventual mandato de cinco años y ‘fortalecer la democracia, garantizar las libertades y consolidar las instituciones’, como el Tribunal Constitucional y la Defensoría del Pueblo.
Castillo asegura además que no obstaculizará el trabajo de la justicia y fortalecerá el sistema anticorrupción, respetará su independencia y no interferirá en los procesos en curso, algo de lo cual Fujimori es acusada.
La defensa de los derechos y el reconocimiento de las decisiones de los pueblos originarios respecto a su territorio y a su forma de vida y un crecimiento económico de la mano de la mejora de las condiciones sociales básicas es otro de sus compromisos.
La lista incluye luchar hasta derrotar a la pandemia de Covid-19 y garantizar la vacunación contra el virus, para todos y sin discriminación ni privilegios.
jf/mrs
















