El presidente iraní, Hassan Rouhani, consideró inaceptable que las autoridades norteamericanas eludan referirse a ese mortal incidente e incluso entregaran un premio al capitán William C. Rogers, responsable del incidente.
Un misil disparado desde un buque estadounidense impactó el 3 de julio de 1988 a un Airbus A300 de la aerolínea Iran Air cuando sobrevolaba el golfo Pérsico en su ruta de Dubai, Emiratos Árabes Unidos, a Teherán.
Nunca ofrecieron una disculpa, denunció Rouhani, ni tampoco adoptaron medida significativa alguna contra los autores, sino que, incluso, elogiaron al capitán.
‘Esperamos que el gobierno estadounidense reconozca su responsabilidad en ese crimen atroz, apuntó, y explique por qué concedieron la medalla de honor al culpable’.
La Armada estadounidense alegó que confundió el avión comercial con un caza bombardero F-14 iraní, pese a poseer sistemas de detección muy modernos y sofisticados.
En 1990, el capitán del crucero fue absuelto y recibió la medalla de la Legión de Mérito de Estados Unidos, de manos del entonces presidente George Bush por su servicio sobresaliente durante las operaciones en el golfo Pérsico.
Familiares de las víctimas y representantes del gobierno de Irán asistieron a una ceremonia de recordación del incidente, al término de la cual arrojaron flores a las aguas donde cayó la nave.
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