En su informe mensual divulgado este lunes, indicó que el crecimiento de la economía germana de abril a junio ‘es probable que haya compensado más o menos el grave retroceso sufrido en el trimestre de invierno’ por las nuevas medidas de protección contra el coronavirus.
Según el Bundesbank, la recuperación actual fue impulsada por el sector de los servicios, y en contraste la escasez de productos semielaborados frenó la producción industrial, sobre todo en la rama automovilística, con una caída del 9,5 por ciento en abril y mayo, ante la falta de semiconductores.
En la medida en que no se produzcan contratiempos en la pandemia y se reduzcan paulatinamente los cuellos de botella en la industria, el ritmo de expansión económica podría ser más fuerte en el tercer trimestre, destacó la entidad.
Agregó que de acuerdo con estos cálculos, ‘el producto interno bruto (PIB) podría alcanzar de nuevo su nivel anterior a la crisis ya en el tercer trimestre’.
A fines de la próxima semana la Oficina Federal de Estadística publicará los primeros datos sobre la evolución del PIB en los meses de abril a junio.
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