Salameh explicó que no hay razón alguna para la escasez, porque solo en este mes la entidad prestamista entregó 828 millones de dólares para financiarlo.
‘Me gustaría ser franco con los libaneses para que estén al tanto de quienes por su avaricia los explotan’, precisó en un comunicado.
Pese a las delicadas condiciones económicas y monetarias del país y la carencia de divisas, agrega el texto, el Banco Central mantuvo la compra de fuel oil.
El gobernador de Banque du Liban dijo que priorizaron la venta de dólares a los importadores en función del interés ciudadano.
Salameh indicó que este mes vendieron 293 millones y con aprobaciones previas otros 415 millones para un total de 708 destinados a importar gasolina y diésel, y además 120 dirigidos a la generación energética.
Sin embargo, la población padece una escasez de combustible y cayó en manos de un mercado negro que lo revende a precios muy altos sin el más mínimo escrúpulo.
Tales maniobras especulativas, apuntó, acarreó consecuencias peligrosas para los sectores de la salud, en especial en los hospitales que entraron en un régimen de apagones a riesgo de la vida de los pacientes.
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