Helene Ata, una psicóloga que perdió a su hermano gemelo Abdo, de 38 años de edad, pidió a los libaneses que salgan a las calles todos los días hasta que condenen a los responsables de la catástrofe.
‘El dolor empeora cada día, bajo la sombra de la injusticia en torno a este asunto y de la inacción de los funcionarios, que evitan la justicia’, declaró a The Daily Star.
Un año después y es como si nada hubiera pasado, resumió Helene.
Este domingo, una manifestación cargó ataúdes de imitación en una marcha por las calles aledañas adonde acaeció la tragedia el 4 de agosto de 2020.
Como resultado de la metralla y onda expansiva de la detonación de nitrato de amonio, murieron 218 personas, seis mil 500 resultaron heridas y unas 300 mil perdieron sus casas.
En la procesión por los cercanos distritos de Gemmayzeh y San Miguel, estuvieron familiares de las víctimas acompañados por centenares de simpatizantes con la demanda de que prevalezca la justicia.
La ira cubre a esas familias y a los libaneses en general a causa de lo nulo del proceso investigativo.
Exministros sospechosos de negligencia, eludieron la convocatoria del juez del caso, Tarek Bitar, escudados en la inmunidad.
El secretario general de Hizbulah, Hassan Nasrallah, criticò a Bitar por politizar el proceso.
‘Con sinceridad digo a las familias de las víctimas, indicó Nasrallah, Bitar está jugando a la política; esta es una investigación politizada y selectiva’.
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