El jefe del Partido de Dios, Hassan Nasrallah, acusó a Washington de librar una guerra económica con el objetivo de subyugar al pueblo libanés y a la Resistencia islámica.
‘Estados Unidos quiere a un Líbano servil y humillado, indicó, en el cual nombramientos, políticas y demarcación fronteriza favorezcan a su aliado Israel’.
En opinión de Nasrallah, organizaciones no gubernamentales recibieron apoyo de la embajada norteamericana durante el levantamiento de protesta iniciado el 17 de octubre de 2019.
Ese fue un intento por derrocar al presidente, al gobierno y al parlamento, y forzar a elecciones legislativas e imponer así los intereses de la Casa Blanca, subrayó.
Washington ejerció presión sobre el entonces primer ministro Saad Hariri, denunció, y lo obligó a renunciar.
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