El jefe de la Resistencia islámica libanesa, Hassan Nasrallah, reveló la víspera que un barco cargado de ‘fuel oil’ zarpará de Irán con destino a Beirut y advirtió a Estados Unidos e Israel que no intentaran interceptarlo.
Desde que comience su travesía de 11 días para llegar a Líbano, alertó Nasrallah, el contenido del buque es territorio libanés y a cualquier agresión responderemos en igual cantidad y calidad, puntualizó.
A esa primera carga sucederán otras que coadyuvarán a aliviar la escasez de combustible causante de apagones de unas 22 horas diarias y de largas filas en las gasolineras para repostar.
De acuerdo con el sitio digital Nournews, empresarios musulmanes chiitas libaneses corrieron a cargo del pago de todos los envíos de combustible iraní.
El ex primer ministro Saad Hariri dijo que la medida adoptada por Hizbulah corría el riesgo de acarrear sanciones contra Líbano, aunque la economía esté al borde del colapso por la falta de energía eléctrica, apreciaron los analistas.
‘Los barcos iraníes conllevarán peligros y sanciones para los libaneses’, precisó la declaración de la oficina de Hariri.
Irán está bajo estrictas sanciones de Estados Unidos con la prohibición de exportar su petróleo.
Casi al unísono con la medida anunciada por Nasrallah, la embajadora de Estados Unidos en Beirut, Dorothy Shea, afirmó que su país está dispuesto a mejorar la situación energética libanesa.
Shea planteó que Washington apoyará un esquema para conseguir gas de Egipto que permitirá generar electricidad adicional en Jordania y desde allí a través de Siria llegar a Líbano.
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