La medida adoptada en las últimas horas impondrá a partir de hoy aumentos en los precios de la gasolina, el diésel y el gas.
Esa decisión también incluye eliminar por completo en septiembre próximo los subsidios de los hidrocarburos y un consiguiente incremento del costo de bienes básicos.
De esa manera, las autoridades tendrán la oportunidad de emitir una cartilla de racionamiento para amparar a unas 750 mil familias, cuya economía quedaría devastada por tales alzas.
Desde hoy, las empresas importadoras comenzarán a distribuir gasolina y diésel que en su traslado las escoltarán militares para evitar desvíos y fin en el mercado negro.
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