Un segundo buque, dijo, zarpará con rumbo a este país, tras un primero que ya se hizo a la mar, aunque habrá otros, adelantó.
En un discurso retransmitido por televisión el jefe de la Resistencia islámica aseguró que el objetivo consiste en aliviar el sufrimiento de todos los libaneses.
‘…lo que traeremos será para todos, no habrá distinción sectaria alguna o regional’, apuntó.
Nasrallah reafirmó que el Partido de Dios no es una alternativa al Estado, ni tampoco de las empresas importadoras de petróleo; nunca podremos serlo, aseveró.
‘No cubrimos toda la demanda de gasolina y gasóleo del país, puntualizó, sino una cantidad considerable para aligerar la presión en las empresas y las estaciones de servicio’.
El jefe de la Resistencia aplaudió la propuesta de la embajadora norteamericana en Líbano, Dorothy Shea, para ayudar en la crisis energética libanesa.
Sin embargo, acotó, esa iniciativa demorará de seis meses a un año por las dificultades en utilizar gas egipcio, trasladarlo a Jordania para producir un excedente de electricidad y luego trasladarlo por Siria hasta Líbano.
‘Si quiere ayudar, expresó Nasrallah, dígale a su Gobierno que deje de impedir a otros países ayudar a Líbano’, añadió Nasrallah, en alusión a la diplomática norteamericana.
Además, comentó sobre la prospección petrolífera y gasífera en alta mar, al decir que si las empresas extranjeras temen a Israel y a las sanciones estadounidenses, Hizbulah está listo para traer una compañía iraní.
El jefe del Partido de Dios dijo que tal medida dependería de la aprobación del Estado.
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