‘Quien dirige la ofensiva contra la Resistencia en Líbano es la embajada estadounidense y sus embajadores’, subrayó Nasrallah.
Hasta ahora esa política fracasó, pese a que se gastaron decenas de miles de millones de dólares desde 2005, añadió, con el objetivo de distorsionar la verdad.
En un discurso retransmitido por televisión, el jefe del Partido de Dios responsabilizó a Estados Unidos y Arabia Saudita con intentos de encender una guerra civil en Líbano.
Desde el 17 de octubre de 2019 en que hubo un levantamiento masivo de protesta, explicó, Washington y Riad intentaron dividir el Estado, las sectas religiosas, las aldeas y las ciudades para que surgiera un conflicto interno, puntualizó.
Su objetivo, añadió, es que el Estado, las sectas religiosas y la sociedad colapsen, apuntó, no solo Hizbullah.
Ante el actual deterioro económico y financiero nacional el Partido de Dios presentó sugerencias y opciones que nunca escuchó el gobierno, pero a él toca, recalcó, captar inversiones de China y Rusia.
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