Luego del regreso de los fundamentalistas talibanes al poder el pasado 15 de agosto, se cerraron todas las actividades bancarias en la nación centroasiática, reflejó la agencia de noticias Pajhwok.
La gente se queja de la situación económica y pide la reapertura de los bancos, agregó la fuente.
El cierre continuado de los bancos detendrá el comercio, disparará los precios y aumentarán los problemas, indican especialistas.
Saifuddin Saihoon, profesor de la Universidad de Kabul y economista, expresó su preocupación por el cierre de los bancos y lo calificó de problema grave, pues toda la población sufre actualmente problemas económicos. Apuntó que como el dinero desempeña un papel vital en la economía, el comercio y los negocios, el cierre de los bancos conducirá a la subida de los precios.
Sobre la congelación de los activos del banco central de Afganistán en Estados Unidos, señaló que cuando un país es sometido a sanciones económicas, entra en crisis.
En ausencia de ayuda exterior, recalcó, la pobreza y la crisis económica del país aumentarán.
Saihoon pidió la formación de un gobierno inclusivo lo antes posible para que se abran canales de interacción con el mundo y se inicien actividades económicas.
Un funcionario del Banco de Kabul, que deseó permanecer en el anonimato, dijo que los bancos deberían estar abiertos hace dos días, pero seguían preocupados por el tema de la seguridad.
Afganistán, una nación de 38 millones de habitantes con enormes desafíos tras 20 años de la invasión militar de Estados Unidos en supuesta cruzada antiterrorista, fue reconquistada por el movimiento fundamentalista radical de los talibanes.
El país asolado por la guerra tiene sombrías perspectivas económicas, con millones de desplazados internos y 11 millones de refugiados en el exterior, tras la ocupación estadounidense y sus aliados de la OTAN, con saldo de mas de cien mil muertos.
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