Esa postura fue ratificada la víspera durante un encuentro de las máximas autoridades de la agrupación caribeña, dedicada a analizar la situación haitiana tras el magnicidio del presidente Jovenel Moïse el 7 de julio, el terremoto del 14 de agosto y el posterior paso de la tormenta tropical Grace por ese país.
El foro debatió la situación política y humanitaria en Haití y recibió información actualizada de primera mano ofrecida por su primer ministro Ariel Henry, quien concentró en tres prioridades las acciones que emprende su gobierno.
Al respecto, señaló el alivio y la reconstrucción después del terremoto, la necesidad de elecciones creíbles y transparentes y la entrega a la justicia de una completa investigación sobre el asesinato de Moïse.
La reunión consideró que Caricom ‘debe estar a la vanguardia para garantizar que su Estado miembro, Haití, tenga un nuevo comienzo mientras se recupera’ y consideró que la presente crisis constituye una buena oportunidad para reconstruir ese país, según la declaración final del encuentro.
En ese sentido, los participantes ofrecieron la asistencia de la comunidad en áreas en las que los Estados miembros tienen experiencia, como el proceso electoral, el apoyo judicial y de investigación sobre el magnicidio, la restauración de las instituciones democráticas y la lucha contra la delincuencia y la violencia.
Asimismo, fueron prometidas donaciones financieras para atender las necesidades inmediatas del país y se destacó la importancia de una respuesta humanitaria y un esfuerzo de vacunación sólido y bien coordinado en el enfrentamiento a la Covid-19.
El cónclave estuvo encabezado por el primer ministro de Antigua y Barbuda y actual presidente de Caricom, Gaston Browne, y la nueva secretaria general de la comunidad, Carla Barnett.
Participaron también los gobernantes o altas autoridades de Belice, Trinidad y Tobago, Barbados, Jamaica, Montserrat, Guyana y Surinam, integrantes de la mesa de dirección del grupo regional.
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