Un 60 por ciento de las 795 trabajadoras domésticas encuestadas entre diciembre de 2020 y enero de 2021 dijeron que sus empleadores no les pagaron durante ese periodo, reflejó el portal India Spend.
Según una encuesta del centro de investigación Iniciativa sobre lo que funciona para el progreso de las mujeres y las niñas en la economía, el 16 por ciento de las empleadas domésticas recibieron salarios parciales y el 12 por ciento fueron despedidas.
En diciembre de 2020, seis meses después del cierre por la pandemia, el 31 por ciento de las trabajadoras domésticas no halló empleo y aún menos recibió apoyo de sus empleadores, según una encuesta entre miembros de la Asociación de Trabajadoras Autónomas en las ciudades de Nueva Delhi y Gurugram, que publicó la revista académica Economic and Political Weekly.
Los cierres golpearon al sector informal de la India, amenazando a casi 419 millones de trabajadores informales, según un informe del Comité Permanente de Trabajo presentado en el Parlamento. La segunda ola de la pandemia, más severa que la primera en términos de pérdidas de ingresos en el sector informal, empujó a los vulnerables a una crisis más profunda.
El temor al contagio y las normas de bloqueo les privaron de salarios y empleos, y como pocas trabajadoras domésticas están registradas en el Departamento de Trabajo o en los sindicatos, apenas hay leyes que regulen sus salarios, horas de trabajo o su espacio laboral, lo cual aumenta su vulnerabilidad al endeudamiento, la pobreza y el acoso.
Los cierres por la pandemia contrarrestaron décadas de progresos duramente ganados por la comunidad de trabajadores domésticos en términos de empleo remunerado e ingresos estables, según un estudio entre dos mil 396 trabajadores de la ciudad de Bengaluru.
La reducción del consumo de alimentos fue un impacto tras la pérdida de salario durante la crisis provocada por la Covid-19.
Más del 25 por ciento de las trabajadoras informó un aumento de su carga de trabajo sin la compensación adecuada, apuntó el estudio.
Además, se agravó la discriminación que enfrentan las trabajadoras domésticas, pues se les tachó de ser portadoras del virus, mientras algunos empleadores no querían retener o contratar a quienes viajaban en transporte público o estaban sin vacunar.
Los trabajadores domésticos tampoco están incluidos en el ámbito de aplicación de varias leyes laborales, indicó la red global de investigación y políticas Mujeres en Empleo Informal: Globalizando y Organizando.
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