En un discurso retransmitido por el canal Al Manar, el jefe de la resistencia islámica libanesa indicó que no esperaba soluciones totales durante el mandato del Ejecutivo, nombrado el viernes último.
‘Las prioridades de ese gobierno son claras, agregó, ocuparse de las necesidades del pueblo y rescatar el país de un anunciado colapso’.
Nasrallah también demandó la realización de las elecciones parlamentarias previstas en 2022 e insistió en que no hay razón alguna para aplazarlas.
En otra parte de su alocución afirmó que el petróleo iraní para Líbano beneficiará panaderías, cooperativas y fábricas de medicamentos, alimentos y agrícolas, entre otros sectores sociales.
La transportación de ese combustible, anunció, comenzará el próximo jueves y añadió que un segundo barco arribará al mismo puerto en unos pocos días y su contenido cumplirá el mismo itinerario que el anterior.
Nasrallah adelantó que un tercer petrolero iraní llena sus bodegas con igual fin y habrá un cuarto que traerá diésel.
Todos los hidrocarburos y sus componentes, acotó, se distribuirán sin distinción religiosa o regional, con prioridad para hospitales, hogares de ancianos, orfanatos, la Defensa Civil y la Cruz Roja Libanesa, puntualizó.
En esos casos, el plan consiste en cubrir, sin la obtención de ganancias por la venta, las necesidades de esas instituciones y dependencias por un mes, como un regalo de Irán e Hizbulah al pueblo libanés, aseguró.
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