Desde una lógica moral y humanitaria y en ausencia del Estado, la dignidad humana carece de valor en este país y cada intervención del exterior es una violación de la soberanía libanesa, dijo.
‘¿Dónde están los países del Golfo? ¿No podrían haber enviado petróleo? ¿Alguien los detuvo? ¿Habríamos estado sujetos a sanciones entonces?’, se preguntó.
Maalouf aludió así a quienes censuraron a Hizbulah por buscar una alternativa con Irán para atenuar la escasez de combustible que amenaza con paralizar por completo a Líbano.
‘¿Qué alternativa hay para rechazar el petróleo iraní? Mi presupuesto es la dignidad del pueblo libanés, agregó, y si el movimiento talibán viene a nosotros con petróleo, lo recibiremos’, subrayó.
El legislador destacó que Irán no es enemigo de Líbano y no debe permitirse a otros decir quién es el enemigo o amigo del país; el único enemigo es Israel.
La entrega de petróleo iraní es bienvenida, continuó, y hay que agradecer a quienes lo trajeron.
Encabezado por el primer ministro Najib Miqati, el gobierno libanés tomó distancia de las operaciones de los hidrocarburos conseguidos por el Partido de Dios.
En declaraciones a la cadena CNN, Miqati describió la entrega como violación de la soberanía, pero creía que a Líbano no lo tocarían las medidas opresivas de Estados Unidos contra quien comercie con Irán o Siria.
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