El Banco Asiático de Desarrollo (BAD) rebajó del 6,7 al 3,8 por ciento las perspectivas de expansión del Producto Interno Bruto de la nación indochina fundándose en el impacto de la enfermedad sobre el mercado laboral, la producción industrial y las cadenas de valor agrícolas.
Si el país logra contener la pandemia a fines de 2021 y vacunar al 70 por ciento de la población, su economía mostrará fuertes señales de recuperación en el segundo trimestre de 2022 y podría crecer 6,5 por ciento en el año, opinó Andrew Jeffries, director del ente en Vietnam.
También el Banco Mundial (BM) bajó su pronóstico sobre la expansión del PIB vietnamita, en su caso del 6,5 al 4,8 por ciento, basándose en similares razones.
Tras acotar que la reanimación de la economía dependerá mucho de la respuesta a la pandemia, señaló como factores a favor la creciente demanda de grandes mercados como Estados Unidos, China y la Unión Europea, tres de los principales clientes de Vietnam.
Adicionalmente, aconsejó al Gobierno a seguir relajando la política monetaria, aumentar las inversiones públicas y respaldar a las grandes empresas nacionales que pasan por apuros debido al actual rebrote de la enfermedad.
Tanto el BAD como el BM se mostraron optimistas sobre las perspectivas de la economía vietnamita a medio y largo plazo.
Entre las señales esperanzadoras citaron el resurgimiento de la demanda interna, el creciente ritmo de las inversiones públicas, el crecimiento de las exportaciones gracias a los múltiples acuerdos de libre comercio suscritos por el país y la previsible recuperación económica mundial.
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