Esa intensa actividad transcurrirá en medio de esfuerzos franceses por restaurar canales de comunicación entre Beirut y los países de la península Arábiga, ariscos ante la supuesta influencia de Hizbulah en la llamada nación de los cedros.
La Resistencia islámica dio un golpe de impacto con una operación para aliviar la escasez de combustible, al traer hidrocarburos iraníes y entregarlos a hospitales, asilos, orfanatos, la Cruz Roja y la Defensa Civil.
Este lunes comenzó una visita oficial del enviado especial francés, Pierre Dukan, a quien el Palacio de los Elíseos encargó coordinar la ayuda para Líbano.
Francia insiste en la aplicación de reformas que allanen el paso a unos 11 mil millones de dólares aprobados por una conferencia de donantes en París, pero condicionados a cambios estructurales en este país.
‘La llegada de Dukan y de los cancilleres alemán, iraní y chipriota a Beirut en la misma semana evidencia una gran preocupación internacional por la situación en Líbano y su disposición a ayudar’, escribió The Daily Star.
La actividad diplomática sigue a una visita del primer ministro jordano, Bishr al-Khasawneh, quien trató sobre un plan de suministro de gas egipcio que pasará por el reino hachemita y un gasoducto instalado en Siria hacia Líbano.
Ese proyecto lo sugirió Estados Unidos, después del anuncio de la llegada a Líbano de combustible iraní conseguido por Hizbulah.
Hasta ese momento, Washington negaba esa posibilidad por sus medidas coercitivas contra quien mantuviera cualquier contacto comercial con Damasco.
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