Según el servicio Tankers Trackers que rastrea movimientos de tanqueros, el buque comenzó a descargar su contenido y en las próximas horas en camiones cisternas llegará a territorio libanés.
La iniciativa de Hizbulah libanesa contempla que tales despachos aliviarán la escasez de combustible por causa de la cual la llamada nación de los cedros estuvo a punto del colapso total.
Electricité du Liban (compañía estatal de electricidad) solo garantiza una o dos horas diarias de servicio, mientras que los ciudadanos recurren a generadores privados, cuyos dueños subieron sus tarifas hasta cinco veces o más.
El déficit energético obligó a la suspensión de intervenciones quirúrgicas y puso en peligro la vida de pacientes que requieren tratamiento con equipos.
También panaderías, restaurantes, centros de comunicación y de elaboración de alimentos están semiparalizados por la carencia de combustible.
Hizbulah destinó las primeras cargas de hidrocarburos iraníes a hospitales, orfanatos, asilos, la Cruz Roja y la Defensa Civil.
El secretario general del Partido de Dios, Hassan Nasrallah, anunció que venderán combustible a los dueños de generadores privados con precios subsidiados.
La operación organizada por el Movimiento de la Resistencia islámica libanesa rompió medidas opresivas antiiraníes impuestas por Estados Unidos.
Al respecto, el primer ministro Najib Mikati afirmó que la entrada de combustible iraní constituyó una violación de la soberanía de Líbano.
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