El ejercicio comicial se realizará con seis meses de antelación a lo programado, en línea con una promesa hecha por el primer ministro Mustafa al-Kazemi, al asumir el cargo en 2020.
La llamada votación especial de este viernes permitirá a la policía y los uniformados garantizar estabilidad durante los sufragios.
Las elecciones iraquíes pondrán en juego 329 escaños del Parlamento unicameral a los que aspiran más de tres mil 200 candidatos.
Se trata de la quinta ocasión en que se realizan comicios en Iraq, tras el derrocamiento del presidente Saddam Hussein y la invasión y ocupación liderada por Estados Unidos en 2003.
Más de 24 de los 38 millones de iraquíes tienen derecho a voto, aunque las encuestas reflejan que la mayoría mantiene apatía y decepción por el ejercicio cívico.
mgt/arc
















