Washington paralizó la economía con medidas que quebraron el sector bancario e impidieron vínculos comerciales con otros países, dijo.
Una de esas políticas, la llamada ley César, prohibió a Líbano intercambiar productos con Siria, su mercado natural y más cercano, explicó.
Los militares del país norteño abandonaron Afganistán y luego lo harán en Iraq y Siria, porque sus planes fracasaron en esas tres naciones y en vista de ello cambió su metodología en Líbano, subrayó.
‘En lugar de ejercer presiones para causar enfrentamientos con Hizbulah, el gobierno norteamericano pretende evitar que el Partido de Dios reciba más apoyo popular’, puntualizó.
Qassem aludió a la operación de traer combustible iraní, con el que la Resistencia islámica alivió una notoria escasez como resultado de la cual estuvieron a punto de colapsar hospitales, orfanatos y la sociedad libanesa en general.
El dirigente comentó sobre la aceptación por el Movimiento del voto de los emigrantes en las elecciones parlamentarias, pese a la desigualdad para Hizbulah por ser considerado un grupo terrorista en varias naciones.
Sin embargo, agregó, queremos que los expatriados expresen sus opiniones y participen, pues sus sufragios podrían ser de gran beneficio para ellos y Líbano.
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