La alianza Al Fatah (Conquista) y otros grupos pertenecientes a las Unidades de Movilización Popular (al Hashd al Shaabi) denunciaron que hubo manipulación.
El escrutinio dio vencedor a la agrupación dirigida por el clérigo chiita Moqtada Sadr que en la versión anterior del hemiciclo poseía 58 curules.
Al Fatah registró un descalabro desde los 48 asientos hasta 12, que en opinión de sus dirigentes no se corresponde con la realidad en las urnas.
La asistencia al ejercicio cívico marcó 41 por ciento de los 25 millones de personas elegibles en la quinta elección legislativa desde la invasión y ocupación de este país por una alianza militar encabezada por Estados Unidos en 2003.
Los partidos representantes de la mayoría chiita en la nación mesopotámica dominaron en la escena política iraquí en los últimos 18 años, pero en la votación del domingo solo el Sadr mantuvo la supremacía.
‘Apelaremos los resultados y los rechazaremos’, expresaron en una declaración conjunta de varias formaciones de esa variante confesional, incluida Al Fatah.
El ejercicio comicial puso en juego 329 escaños a los cuales aspiraban poco más de tres mil 200 candidatos.
Por primera vez en los últimos 18 años, las elecciones se desarrollaron sin imponer un toque de queda y no hubo incidentes violentos en medio de un amplio despliegue de uniformados. oda/arc
















