Según el Departamento norteamericano del Tesoro, Al-Sayyed junto con otros dos empresarios libaneses fue objeto de sanciones por eludir controles de los bancos locales desde noviembre de 2019.
También precisó el ente estadounidense que un funcionario lo ayudó a transferir unos 120 millones de dólares para inversiones en el extranjero.
El legislador agregó que está listo para ir a Estados Unidos y ser interrogado a fin de aclarar su posición.
“Los desafío a que me concedan visa. Iré mañana y los enfrentaré, subrayó, “y si descubren fondos mal habidos míos en cualquier rincón del mundo, cumpliré mi sanción allí”, puntualizó.
Al Sayyed cuestionó: “¿Quién es el alto funcionario del gobierno? ¿Den a conocer su nombre para que sepamos quién es y por qué no lo acusaron?”.
También instó al Departamento del Tesoro a decir dónde se transfirió e invirtió el dinero.
El ahora diputado fue uno de los cuatro generales encarcelados sin cargos durante casi cuatro años por el asesinato en 2005 del ex primer ministro libanés Rafik Hariri.
En 2009, todos salieron de la cárcel por falta de pruebas.
Este año, relató, visité Francia para preparar una demanda en la ONU y exigir compensación y disculpa por el tiempo en prisión.
También quiero demostrar, acotó, que, en el momento de mi detención, el entonces embajador de Estados Unidos en Líbano, Jeffrey Feltman, presionó al máximo organismo internacional para que lo mantuvieran en la cárcel.
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