Si bien las encuestadoras no son del todo fiables porque erraron en los últimos comicios, las más recientes mediciones de las firmas Criteria y Plaza Pública Cadem ubican indistintamente en primer y segundo lugares a ambos aspirantes al Palacio de La Moneda.
Egresado de Derecho de la Universidad de Chile y diputado por el distrito 28 de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, Boric representa a la coalición Apruebo Dignidad, que integran el Frente Amplio, los regionalistas verdes, el Partido Comunista y otras organizaciones.
Boric fue uno de los líderes de las movilizaciones estudiantiles de 2011, consideradas entre las mayores desde el retorno a la democracia y, tras el estallido social de 2019, participó en la firma del Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución, que dio inicio al proceso para eliminar la carta magna vigente desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Kast, de 55 años y origen alemán, es un abogado y político del Partido Republicano y anteriormente de la Unión Demócrata Independiente, que ya fue postulado a la presidencia en 2017.
Defensor del modelo neoliberal, se opuso resueltamente a cambiar la constitución y anunció la posibilidad de trabajar para que gane el rechazo en el plebiscito final sobre la nueva ley fundamental.
Cercano al presidente brasileño, Jair Bolsonaro, y al exmandatario de Estados Unidos Donald Trump, Kast ha generado polémicas por sus planes de cavar una zanja en la frontera para impedir el paso a los migrantes, similar al muro de Trump en el límite con México.
La política migratoria de Boric, en cambio, tiene un enfoque basado en la ratificación y seguimiento de los acuerdos internacionales sobre el tema y la cooperación entre el Estado chileno y los países de origen de los migrantes y refugiados.
Kast plantea como uno de los ejes de su campaña la lucha contra el terrorismo, y en ese sentido su propuesta es fortalecer la policía y enviar militares a la Araucanía, una región sureña donde existe un histórico reclamo del pueblo mapuche por el derecho a sus tierras encestrales.
Para el candidato de izquierda la militarización es un mal camino y su programa de gobierno prevé impulsar un diálogo para atender los intereses de las comunidades originarias.
En la disputa por la presidencia chilena participan, además, Yasna Provoste, de la coalición de centroizquierda Nuevo Pacto Social; Sebastián Sichel, de la oficialista Chile Podemos Más; Marco Enríquez-Ominami, del Partido Progresista; Eduardo Artés, de Unión Patriótica, y el economista Franco Parisi, del Partido de la Gente.
Hasta ahora los estudios de opinión coinciden en que ningún aspirante obtendrá 50 por ciento más uno de los votos para ganar en primera vuelta, por lo que será necesaria una segunda ronda el 19 de diciembre.
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