Aunque algunos parlamentarios consideraron demasiado alta la meta, al final se impuso el argumento de que tales cotas fueron fijadas a partir de sopesados análisis sobre el estado actual de la economía y la situación internacional.
De los 500 legisladores, 471 aprobaron el plan, según el cual en 2022 el PIB per cápita será de tres mil 900 dólares; la industria manufacturera y procesadora tendrá un peso hasta del 25,8 por ciento en la economía nacional; y la inflación quedará contenida en un cuatro por ciento como máximo, entre otros objetivos.
Los puntales de esas metas serán la recién adoptada estrategia de adaptación segura y flexible de la vida económica y social frente a la pandemia de Covid-19; la permanente renovación del modelo de desarrollo del país y la eficiencia y competitividad de la economía.
Poco antes, en un informe a la Asamblea Nacional, el primer ministro Pham Minh Chinh citó la creciente estabilización de la macroeconomía y la vuelta a la regularidad productiva como señales del progresivo retorno del país a la normalidad.
Como factores auspiciosos citó el comportamiento de las exportaciones y de las inversiones extranjeras directas, el aumento de nuevas empresas, los ingresos al presupuesto estatal y la contención de la inflación en márgenes aceptables.
Minh Chinh aseguró que el Gobierno mantendrá la política de apoyo a las empresas y trabajadores afectados por la Covid-19 y acelerará la campaña de vacunación contra la enfermedad en busca de la inmunidad colectiva.
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