La directora de los CDC, Rochelle Walensky, dio la información después de aprobar las recomendaciones de un grupo consultivo de la agencia.
Con efecto inmediato, decenas de millones de personas que cumplieron al menos seis meses desde su última vacuna de Pfizer o Moderna podrán recibir una dosis extra.
La medida representa la culminación de un largo debate entre los expertos estadounidenses sobre quién debe ser elegible para nuevas inmunizaciones y cumple con retraso la promesa del presidente Joe Biden de generalizar las vacunas para todos los adultos en septiembre.
El Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los CDC recomendó explícitamente que todos los mayores de 50 años deberían colocarse una nueva inyección contra la enfermedad causada por el SARS-CoV-2.
Los adultos mayores son los que más se benefician de una dosis de refuerzo, según el panel, pues son más vulnerables a sufrir síntomas graves de la enfermedad.
Los estudios demuestran que las dosis de refuerzo pueden aumentar los niveles de anticuerpos, lo que podría reducir la capacidad de contagio de las personas al dificultar que se infecten.
El anuncio llega mientras corren campañas de desinformación en el país sobre la verdadera eficacia de las vacunas, y en medio del escepticismo de muchos estadounidenses, que se oponen al mandato obligatorio.
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